6 sept 2008

Ella y sólo ella

Gritos, jadeos, imprecaciones, forman una "sustancia silenciosa". La de este subsuelo es maléfica. Sentada en su trono, la condesa mira torturar y oye gritar. Sus viejas y horribles sirvientas son figuras silenciosas que traen fuego, cuchillos, agujas, atizadores; que torturan muchachas, que luego entierran. Como el atizador o los cuchillos, esas viejas son instrumentos de una posesión. Esta sombría ceremonia tiene una sola espectadora silenciosa.


Y yo te voy a dedicar mil entradas. Y yo te voy a admirar siempre. Y si tú estabas loca, yo estoy tan loca como tú. Bathory, lo eres todo.

24 jul 2008

Hermoso poema a mi amada

(el poema no es mío, lo encontré en el foro mundopoesia y pertenece a sinner)

Bella dama la que habita en el castillo
con un sueño casi imposible de lograr
lo lograra a base de muerte y martirio
a costa de su insasiable vanidad

A matado un centenar de doncellas
para poder bañarse en su sangre
para obtener juventud eterna
y para saciar su sed y su hambre

ahora esta encerrada en su castillo
purgando su pena y su condena
no lograra ser joven por siempre
pero si la vida eterna

Bathory vivira en nuestros recuerdos
vivira como una leyenda
vivira por siempre y para siempre
la sadica condeza sangrienta

13 jul 2008

"El gato negro"

(...) No obstante, no tengo la seguridad de que mi alma exista

como de que la perversidad es uno de los impulsos primitivos del corazón humano,

un impulso de las indivisibles facultades primarias o sentimientos, que guían el

carácter del hombre. ¿Quién no se ha visto, cientos de veces, cometiendo una

acción vil o estúpida sólo porque sabe que no debería hacerlo? ¿No tenemos una

inclinación permanente, contradictoria con nuestro juicio, a violar la ley, por

el solo hecho de entenderla como tal?(...)

7 jul 2008

Gimme danger, little stranger


Gimme danger, little stranger
And I'll feel you bleed
Gimme danger, little stranger
And I'll heal your disease
There's nothing in my dreams
Just some ugly memories
Kiss me like the ocean breeze
Now if you will be my lover
I will shiver and sing
But if you can't be my master
I will do anything
There's nothing left alive
but a pair of dark glassy eyes
Raise my fears one more time
Come on little danger, die a little stranger
Swear you're gonna feel my hands
Right on little stranger, try a little danger
Swear you're gonna feel my hands
Swear you're gonna feel my hands
Swear you're gonna feel my hands
Can you feel it



Me gusta el peligro de los forasteros... Siempre prefiero un extraño a un viejo conocido.

22 jun 2008

Nocturna


No hay día en que me verás bajo la luz del sol transitar las calles de la ciudad. De día duermo. Para mí la vida se vive de noche. Cuando las criaturas de la oscuridad salen a jugar, yo les hago compañía. Es cuando más viva me siento. Y tú ya eres de los míos, por lo que tendrás que acostumbrarte a ser un preso más de la amable noche que te cubre.

Perdida en el espiral del tiempo


¿Hace cuánto que no escribo acá? Sepan disculpar mi ausencia larga y descuidada. Agradezco todos y cada uno de sus comentarios.

He vuelto y ha sido para quedarme.

11 may 2008

Esta noche no es como todas



Tú lo sabes. Puedes presentirlo.

Puedes sentirlo en el frío del viento que roza, en la oscuridad que acecha y en los sonidos que no se alcanzan a oír.

Sabes que esta es la noche desde la cual ya no serás el mismo.

10 may 2008

¿Algún día seré tuya?

Gothic Myspace Layouts, Gothic Pictures


Me atrae la idea del matrimonio, pero no la convencional.

No soy partidaria de la monogamia, ni planeo nunca tener hijos, ni convertirme en ama de casa.

Pero sí quiero ser tuya, y que todo lo tuyo sea mío.

3 may 2008

La sangre


El poder de la sangre. La sangre, desde siempre, ha sido y es centro de nuestras vida. Ella es base de todas las religiones, desde las mas ancestrales, donde el corazon del difunto es cocinado y consumido por su ser mas amado, hasta el cristianismo, donde sangre y caliz, vino y sangre se transfiguran y ofrecen vida eterna, de ahi nuestra eterna fascinacion por los vampiros..

28 abr 2008

Tú lo eres todo

Elizabeth Bathory nació en 1560 en el seno de una riquísima familia húngara y pertenecía a la más rancia aristocracia, siendo su propio tío rey de Polonia, pero también tenía en sus raíces a familiares esotéricos. Uno de sus tios adoraba a Satán y algunos de sus otros familiares usaban la magia negra o la alquimia. Elizabeth se inició desde su infancia de mano de su nodriza en estas artes ocultas de la brujería y creció con una especial atracción hacia la sangre.

A los 11 años se prometió al conde Ferenz Nadasby y a los 15 años se casó con él. El conde era un guerrero al que se conocía como El Héroe Negro. Juntos se marcharon a vivir al castillo familiar de los Nadasby, el Castillo Csejthe, situado en la cima de una colina por los Cárpatos. Cuando el conde se tuvo que marchar a luchar, Elizabeth se quedó sola y harta de este aislamiento y el aburrimiento se hizo amante de un tipo que por su raro aspecto llamaban "el vampiro". Cuando su marido volvió ella dejó al amante para mantener otro tipo de relaciones, esta vez lésbicas con dos de sus doncellas. De nuevo el marido se marchaba a la lucha y ella, aburrida, se interesó más intensamente en el esoterismo. A partir de ese instante comenzó a rodearse de gente dedicada a la brujería, alquimistas y hechiceros, y viendo pasar el tiempo comienza su mayor preocupación en la vida: la de envejecer.

Asustada por este irremediable hecho, Elizabeth pidió consejo a su nodriza quien le "informó" de que para conseguir ser siempre joven necesitaba hacer un sacrificio humano, el de su doncella, y bañarse en la sangre de su víctima para conseguir la belleza eterna.

Cuentan también que fue su propio marido quien le inició en el "arte" de la tortura, un medio para conseguir la disciplina del servicio, de modo que cuando ella comenzó a hacerse con el gobierno del castillo lo puso a prueba introduciendo agujas bajo las uñas de las doncellas.

Elizabeth fue madre de cuatro hijos y durante el tiempo en que se ocupó de ellos no hizo nada. Su marido murió, y fue entonces cuando Elizabeth se cobró su primera víctima, una joven sirvienta que le peinaba en aquel momento. La joven dio un tirón a su pelo y Elizabeth la abofeteó con tal ímpetu que la hizo sangrar. Su mano quedó manchada y Elizabeth, en su imaginación, creyó ver que el trozo de piel manchado de sangre rejuvenecía y tenía mejor aspecto que el resto de su cuerpo. Aprovechando su enfado y el irremediable deseo de llevar a cabo su plan Elizabeth ordenó que cortasen la venas de la joven sirvienta y llenaran la bañera con su sangre.

Con este primer asesinato surgió su obsesión y terminó por viajar por los Cárpatos en su carruaje buscando niñas de la que se pudiera servir. Iba acompañada de sus doncellas, encontraban a la víctima perfecta, le prometía trabajo y la pobre joven terminaba secuestrada en el castillo tras ser azotada o drogada. En los sótanos del castillo las encadenaba y las acuchillaba para sacarles la sangre. De este desangramiento se ocupaban su sirviente, el verdugo, o la propia Elizabeth.

Cuando la víctima en cuestión parecía sana la mantenía con vida en el sótano durante años para convertirlas en fuente contínua de sangre que beber.

Absolutamente "pirada" (no hay mejor palabra para describirla). Tras bañarse en la sangre ordenaba a sus sirvientas que le lamiesen la piel. Si las chicas no hacían ascos las recompensaba, pero si mostraban cualquier mueca de repugnancia, las torturaba hasta matarlas.

Los cuerpos de las víctimas comenzaron a enterrarse cerca del castillo y los restos de las chicas, los huesos, los aprovechaban los hechiceros para sus rituales. Cuando se hartaron de hacer excavaciones terminaron por tirar los cuerpos al campo esperando que las alimañas comieran la carne.

Pronto los habitantes del pueblo se percataron de que las jovencitas que iban a trabajar al castillo desaparecían y no volvía a vérselas. Cuando los campesinos veían el carruaje de la condesa ya sabían que Elizabeth buscaba una nueva sirvienta que... desaparecería como todas las demás. Tras once años viendo desaparecer jóvenes y escuchando profundos gritos que venían del castillo, los campesinos comenzaron a investigar por su cuenta y se encontraron con varios cuerpos sin vida de algunas de esas chicas en las inmediaciones del castillo. Los pueblerinos comenzaron a decir que el castillo estaba maldito y en él habitaban vampiros. Llegaron con sus sospechas hasta el mismo soberano, pero Mathias II no les hizo caso hasta 1610 en que envió una tropa de soldados bajo las órdenes del propio primo de Elizabeth, Gyorgy Thruso.

Los soldados encontraron en el suelo del salón una joven muy pálida que se estaba desangrando. Tenía el aspecto de haber sido torturada a palos y quemaduras. Sus investigaciones llegaron a descubrir cincuenta cadáveres sepultados en las inmediaciones del castillo.

En el sótano encontraron muchas víctimas aún con vida, terriblemente torturadas y con suficientes cortes como para atestiguar que habían servido de fuente de bebida para la condesa Báthory. Vieron que en el sótano había un artefacto de hierro (jaula) con forma humana que en su interior estaba lleno de pinchos. Ahí metían a las chicas cuyos pinchos atravesaban sus cuerpos, alzaban la plataforma y la condesa se ponía debajo para ducharse con la sangre de las mujeres.

Habían construido en el castillo un sistema de canalización para que la sangre de otras de sus víctimas viajaran por los conductos hasta llenar la bañera de Elizabeth (Erzsébeth) Bathory.

Liberaron a las víctimas y siguieron sus pesquisas por las habitaciones, encontrando en una de ellas a la condesa con algunos hechiceros dedicándose a un nuevo ritual.

Detuvieron a Elizabeth y sus brujos, y a la condesa se le condenó por sus diez años de masacres sin necesidad de buscar más pruebas de las encontradas. Era suficiente. Según la condesa, con ayuda de sus secuaces, asesinaron a casi 650 niñas. Su meta, la de conseguir la sangre que necesitaba para conservar su belleza y juventud.

La condena entre Elizabeth y sus secuaces tuvo sus diferencias. A sus compinches se les decapitó o se les quemó en la hoguera, pero Elizabeth era noble y amiga personal del rey húngaro, por lo que fue condenada con severidad a una muerte lenta. Ojo por ojo. Fue emparedada en su propia habitación dejándole una ranura por donde le pasaban los desperdicios de la comida y algo de agua.

Cuatro años más tarde falleció sin haber pronunciado durante ese tiempo de prisión una sola palabra. Un día decidió no comer más, y a los 54 años falleció de inanición en 1614.

Elizabeth o Erszebet Báthory era lesbiana, le excitaba la sangre y las orgías con mujeres, y creía firmemente que sus sacrificos le proporcionaban la juventud eterna.