24 ene. 2009

Otoño de 1609

"...una joven de doce años llamada Pola logró escapar del castillo de algún
modo y buscó ayuda en una villa cercana. Pero Dorka y Helena Jo se enteraron de
dónde estaba por los alguaciles, y tomándola por sorpresa en el ayuntamiento, se
la llevaron de vuelta al Castillo de Cachtice por la fuerza, escondida en un
carro de harina. Vestida sólo con una larga túnica blanca, la condesa Isabel le
dio la bienvenida de vuelta al hogar con amabilidad, pero llamaradas de furia
salían de sus ojos. Con la ayuda de Piroska, Ficzko y Helena Jo, arrancó las
ropas de la doceañera y la metieron en una especie de jaula. Esta particular
jaula estaba construida como una esfera, demasiado estrecha para sentarse y
demasiado baja para estar de pie. Por su [cara] interior, estaba forrada de
cuchillas del tamaño de un dedo pulgar. Una vez la muchacha estuvo en el
interior, levantaron bruscamente la jaula con la ayuda de una polea. Pola
intentó evitar cortarse con las cuchillas, pero Ficzko manipulaba las cuerdas de
tal modo que la jaula se balancease de lado a lado, mientras que desde abajo
Piroska la punzaba con un largo pincho para que se retorciera de dolor. Un
testigo afirmó que Piroska y Ficzko se dieron al trato carnal durante la noche
acostados sobre las cuerdas, para obtener un malsano placer del tormento que con
cada movimiento padecía la desdichada. [El tormento] terminó al día siguiente,
cuando las carnes de Pola estuvieron despedazadas por el suelo".